Dorys Chandía, Colegio Charles Darwin de Ancud: “Queremos demostrar que la educación en pandemia es posible con algo tangible”

¿Cómo mantener el flujo de aprendizaje regular durante las clases a distancia? El equipo directivo y docente del Colegio Charles Darwin de Ancud, dio con una solución que no solo beneficia a sus estudiantes, sino que a la comunidad entera.

Se trata del proyecto de educación sustentable, la revista digital R-evolución Darwiniana, iniciativa que comenzó durante este segundo semestre académico y que ya va por su tercera edición. Este trabajo está considerado dentro del PME del establecimiento, por lo que cada número significa que en todas las asignaturas, las y los estudiantes planifican y realizan contenidos valiosos para el currículum y la revista.

Dorys Chandía, directora y docente del colegio, explica cuáles son las motivaciones para llevar a cabo un proyecto así: “Tomamos en cuenta la priorización curricular, la necesidad de un medio para que niños y niñas se expresaran, e involucrar a las familias, para demostrarles que la educación en pandemia es posible con algo tangible”.

Luego de una primera experiencia con un proyecto transversal sobre Derechos Humanos, los profesores decidieron usar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para organizar este nuevo trabajo: “son tan amplios que permite ver contenidos de matemáticas, ciencias o lenguaje con formatos audiovisuales y escritos”, comenta Dorys.

Para sacar adelante cada número, los profesores dividieron los estudiantes en un grupo humanista y otro científico, los que se turnan por semana para trabajar: mientras un grupo usa una semana para tener clases y preparar los materiales de la revista, el otro está planificando lo que hará la semana siguiente.

Los profesores de lenguaje e inglés se encargan de guiar la redacción, mientras que los de otras asignaturas se encargan de profundizar en los temas concretos. “La idea de una clase es que los docentes hablen 20 minutos y el resto lo hagan los niños”, dice Dorys, agregando que todo contenido se archiva para ser publicado y además, se reutiliza en otros contextos, “por ejemplo, para evaluaciones de comprensión lectora, usamos los mismos textos escritos por los niños”, cuenta la directora del establecimiento.

Reseña cinematográfica del primer número.

El plan es sacar un número cada quince días, con noticias, crónicas, columnas de opinión y reseñas. La revista se puede encontrar en el sitio web del colegio y también en redes sociales, donde la puesta en valor del contenido continúa a través de foros en vivo ligados a los temas de cada publicación.

“En Ancud el tema de la basura y la contaminación ha sido un gran problema este año, queríamos generar conciencia en la comunidad con algo concreto”, sostiene Dorys. Así, han transmitido charlas sobre la ciencia en nuestra ropa o el documental Me verás contaminar, que trata sobre la contaminación en la zona norte de Chiloé.

Dorys afirma que la revista ha sido muy positiva para los estudiantes: “ellos no se dan ni cuenta pero a través de esto están aprendiendo matemáticas, historia, lenguaje o filosofía, como no es forzado, fluye y sienten menos presión. El audiovisual nos ha permitido muchas cosas, los chicos no están para leer, pero están ávidos de mirar y hacer”, concluye.

Otras noticias que podrían ser de tu interés

En un contexto en que el uso pedagógico del cine ha sido esencial para las clases …

El Liceo Artístico Guillermo Gronemeyer de Quilpué tiene un proyecto educativo que busca equiparar el desarrollo …

El cineclub del Liceo Domingo Herrera Rivera de Antofagasta ha mantenido un trabajo constante desde el …

Luego de un exitoso estreno, el pasado jueves 3 de junio, ya están disponibles en YouTube …