Cristopher Miranda: “El cine colabora con la educación inclusiva porque es una gran vitrina para mostrar distintas realidades culturales”

El año pasado, Cristopher Miranda, profesor de enseñanza general básica de Copiapó, ganó el Premio Elige Educar Innovación Regional, en el marco del Global Teacher Prize 2019. El galardón fue un reconocimiento por su trabajo con el cine club del Liceo Héroes de Atacama, en el que desarrollaron el cortometraje TOC-TOC, obra que mezcla el cine y la inclusión en la sala de clases.

Este fin de semana, como parte de la serie Maestr@s de TVN, producida por La Ventana Cine, apareció el capítulo de Cristopher, en el que cuenta cómo fue el desarrollo del cortometraje y cómo ha trabajado en este año de pandemia, en su nuevo colegio, la Escuela Pedro León Gallo.

“Lo que me motivó a ser profesor fue la mala educación que recibí, una educación sexista, segregadora, discriminadora, xenofóbica, de no vinculación”, comienza narrando Cristopher sobre sus motivaciones.

Miembro de la Red de Cineclubes Escolares desde 2016, el docente cuenta su historia con el Programa: “Una amiga me recomendó un curso del Programa Escuela al Cine, que era un curso de formación para profesores para que puedan crear un cine club en la escuela, yo lo encontré espectacular”.

Así, los primeros años de implementación del cine club, fueron de apreciación cinematográfica y conocer la historia del cine. Al alcanzar el tercer año básico, el cine club de Cristopher accedió a un taller de creación facilitado por el Programa, y junto al tallerista Luis Jofré, lideraron el rodaje de TOC-TOC.

“Estuvimos rodando 8 clases, abril mayo y junio, con rodaje todos los viernes de 9:30 a 13:00. Eso se transformó en algo súper bueno, los estudiantes aprendieron a trabajar los travelling, conocieron los distintos roles del cine y eso me ayudó con la personalidad de cada uno, a no transgredir sus emociones para encontrar su lugar”, recuerda Cristopher.

TOC-TOC, que trata de los primeros días de un niño sordo en su colegio nuevo, busca ser una ventana para este tipo de experiencia. Según el profesor: “El corto tiene que ver con mostrar una realidad, va a abrir el pensamiento escolar que no es necesario ser un colegio inclusivo para enseñar otro tipo de lengua”.

“El cine colabora con la educación inclusiva porque es una gran vitrina para mostrar realidades culturales de varios segmentos de la población. No basta con hacer un acto, con hacer una canción, hay que enseñar la cultura del cine y de la lengua para que los estudiantes derriben barreras comunicacionales afuera del colegio”, reflexiona el docente sobre enseñar disciplinas como el cine u otras lenguas.

Este año, Cristopher comenzó a trabajar en una nueva escuela, justo cuando comenzaron las medidas de distanciamiento social para prevenir la propagación del coronavirus, “para mí la palabra clave es la flexibilidad, este es un taller donde los niños se divierten, no hay fechas de entrega, la invitación es a jugar, que se queden en casa y la transformen en un lugar de estudio, juego, investigación y comunicación”.

Gracias al premio, Cristopher ha podido adquirir los equipos para trabajar nuevos cortometrajes en la Escuela Pedro León Gallo. Si bien no han podido aprovecharlos presencialmente, el profesor se las ingenia con sus estudiantes para registrar la vida en cuarentena y seguir ejercitando el cine.

Pueden ver el capítulo completo en este enlace.

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