Quilapayún, más allá del cine

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Cuando partimos con el Programa Escuela al Cine, hace unos tres años, completar las funciones que organizábamos era una tarea mayor. Hoy, con sorpresa, vemos como en pocos días repletamos e incluso sobrepasamos las funciones que organizamos para los estrenos nacionales.

El documental Quilapayún, más allá de la canción, ha sido hasta ahora el mejor ejemplo de aquello. En menos de dos semanas, más de 2000 alumnos fueron inscritos por sus profesores para asistir a las funciones que organizamos en Santiago, Chillán, Valdivia y Puerto Montt.

Esto nos llena de alegría. Sin embargo, esta vez ocurrió algo aún más sorprendente. Tres profesoras, cuyos colegios están muy alejados de las salas de cine donde se exhibirá la película, decidieron tomar un bus, y recorrer hasta tres horas para llegar a ver el tercer documental del director nacional Jorge Leiva. Marcela Alegría, de la Escuela José Manuel Balmaceda de San Javier y Ámbar Catalán, del Colegio San Marcos de Curicó, llegaron puntuales este miércoles 25 de mayo con sus alumnos a la Cineteca Nacional, para ver el documental Quilapayún, más allá de la canción. Rosa Toro, del Colegio Sagrada Familia de la comuna de Huilahue hará la misma odisea este 30 de mayo para llevar a sus chicos hasta el Teatro Diego Rivera de Puerto Montt.

Quisimos compartir esta noticia con el director:

“Cuando me cuentas que hay profesores y estudiantes que viajan desde localidades aisladas a ver esta película nos despierta admiración. Si ellos están dispuestos a este tipo de esfuerzos solo por conocer una historia, están revelando  el enorme compromiso que imprimen a su oficio de enseñar. Es estimulante saber que aún existen personas como ellas en la educación chilena. Como realizadores  su interés es un aliciente poderoso para  pensar en lo que hacemos. La distribución de documentales en Chile es complicada (como pasa con muchas dimensiones de la actividad cultural), pero   también porque las obras abordan – muchas veces- historias lejanas para la gente. Ambas cosas están cambiando. Hay muchos documentales que lo demuestran y lo que nos cuentas sobre el interés en nuestro documental es una prueba más de eso”, comentó Jorge Leiva.

Loida Velázquez,  Dafne Yáñez, Joaquín Muñoz y Nacho (quien no reveló su nombre completo, pese a la insistencia de su profesora Marcela y de esta periodista), tomaron un bus desde San Javier a Santiago para venir al cine. No deben tener más de 10 años. Me contaron que se levantaron muy temprano y que el caballero del bus se había demorado un poco pero que lo pasaron bien en el viaje.  Cuando les pregunté, sin  mucha conciencia,  qué otras películas habían visto antes en el cine, respondieron al unísono “ninguna”. Recordar el documental “100 niños esperando un tren” de Ignacio Agüero fue inevitable.

“No es tan lejos pero igual fue emocionante” me confesó Bárbara Bravo quien viajó con su profesora Ámbar, desde Curicó.  Su compañero César Quiroz, hizo la siguiente reflexión: “La película hace un llamado a los jóvenes que tenemos que cambiar lo que se hizo y seguir mejorando”.  “Yo sabía lo básico de la banda, porque fueron los que hicieron “el pueblo unido jamás será vencido”, pero ahora me di cuenta que en algún momento ellos fueron los jóvenes motivadores de algo y la huella que tratan de dejar es que nosotros sigamos con eso”, completó Bárbara.  Por su parte, Lourdes Vega, una adolecente con voz dulce y un arito delicado que decía “Punk”,  comentó: «Me gustó mucho el ambiente de la Cineteca Nacional. Es diferente ver las películas aquí en vez  de  un computador,  o en un cine, con otro público. Me gustaría volver”.

Jorge Leiva y todos ellos tuvieron además la posibilidad de conocerse y conversar después de la película. Un diálogo muy interesante, tanto por las preguntas del público como  por las respuestas del realizador. En una de ellas, les trasmitió que el cine “es un trabajo colectivo, que se hace con mucha humildad y rigor”.

Las funciones de “Quilapayún, más allá de la canción” se seguirán desarrollando hasta el 1° de junio, en las ciudades de Puerto Montt y Valdivia, con la presencia de Ismael Oddó, músico de Quilapayún, y  Paula Talloni, productora del documental, respectivamente. Esperamos con gran anhelo a Rosa Toro y sus alumnos de Huilahue. Valdrá la pena el viaje.

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