Profesor José Fuentes y Talleres EaC: “No solo se involucra el estudiante, también el grupo familiar”

Hace 17 años que José Fuentes es profesor de lenguaje en el Colegio Teresa de los Andes de Bulnes, y desde el 2014 que pertenece a la Red de Cineclubes Escolares, instancia que le ha permitido formar a generaciones de estudiantes en torno a la realización audiovisual y el acercamiento al cine chileno.

Desde que el taller de cine funciona en el colegio de José, sus alumnos han producido una gran cantidad de cortometrajes, además de participar en diversas actividades del Programa Escuela al Cine y festivales de cine escolar.

El cine club de José vivió un drástico cambio en marzo de este año con la instauración de las medidas sanitarias para prevenir la propagación del Covid-19. Al igual que la mayoría de los docentes de la Red, José no alcanzó a darle la bienvenida a los nuevos miembros de su taller, y el flujo de trabajo bajo considerablemente, priorizando las asignaturas principales.

“Me di cuenta de que durante este período se le ha dado vital importancia a cumplir con las asignaturas, cuando la verdadera prioridad debiera ser el bienestar psíquico y emocional de los estudiantes y sus familias, partiendo por nosotros mismos”, dice el docente.

Foto de archivo del cineclub del Colegio Teresa de los Andes.

El primer semestre fue una etapa de adaptación para la comunidad del colegio Teresa de los Andes, mientras que desde agosto, se ha podido recuperar un flujo más regular de trabajo. Durante ese tiempo, José ha mantenido el contacto con sus estudiantes a través de las clases en Meet, llamadas telefónicas y un grupo de WhatsApp.

Ahí es donde ingresa la función del Taller de cine durante este año. En el grupo, José comparte las convocatorias a las distintas actividades online que ha desarrollado el Programa Escuela al Cine y material relacionado a las conversaciones, “ha servido muchísimo para mantener el contacto y ser una red de apoyo para los estudiantes”, comenta José.

Los estudiantes de José han participado de los talleres de animación y documental autobiográfico del Programa, y ha podido comprobar la relevancia de estas instancias para la formación de sus alumnos: “no solo se involucra el estudiante, también el grupo familiar. En el taller de animación, los papás disfrutan tanto como los chicos, y en el taller documental, aprenden herramientas que los ayudan a expresarse mejor, es un aporte muy significativo a la vida de los estudiantes”, agrega.

“En el taller cada estudiante encuentra su rol, hay unos chicos que son tímidos para hablar, pero pueden editar cortometrajes sin problemas, hay otros que actúan, otros que opinan”, recuerda José sobre el trabajo en años anteriores, pero conserva la esperanza de que puedan reunirse en lo que queda de este año para hacer un par de proyectos.

“No hay punto de comparación entre el trabajo de años anteriores y este, pero seguimos firmes en la comunicación a través del cine”. Los dos proyectos que menciona José son un visionado bajo las estrellas y un trabajo de contraste en base a archivos del colegio y los espacios vacíos actuales. “Queremos reconocer los espacios que nos pertenecen y que no sabíamos hasta ahora”, finaliza José.

Otras noticias que podrían ser de tu interés

La inspiradora historia del documental 130 hermanos (estreno escolar de junio) hizo que la directora Ainara …

Después de dos años de pandemia y una experiencia virtual, el Programa Escuela al Cine de …

La creación del cortometraje Alas del cineclub del Liceo Domingo Herrera Rivera de Antofagasta es la …

¿Cómo una familia puede cuidar a más de 130 hijos? La directora Ainara Aparici conoció la …